Hoteles en Gran Canaria
Si elige al azar cinco pueblos de
Gran Canaria – Arucas, Agaete, Mogán, Agüimes y Teror – se encuentra que la Isla es un continente en miniatura, pasando de los 8 a los 28 grados, de la agricultura y la pesca al desarrollo túristico, de las casas humildes a los palacetes, y de las carreteras imposibles a las autopistas más modernas. En un espacio físico que no alcanza los 1.600 kilómetors cuadrados resulta increible encontrar tanta diversidad climática, biológica y cultural.
Gran Canaria es una isla, pero ofrece una variedad propia de las tierras continentales.
El pueblo
Arucas dedicado a la agricultura – especialmente los platanos – es famoso por su importantes heredades de agua y su espectacular desarrollo económico. Hoy en día allí se produce el exquisito ron Arehucas. El pueblo ha conservado referentes arqueológicos tradicionales como las
salinas de Bañaderos y se presenta cubierto de una piedra azul. Esta piedra da no solo a las casas, también a las calles, a los parques y a los paseos un encanto muy especial. Además cuenta con edificios espectaculares que tienen un color gris-azulado muy vivo gracias a una roca volcánica compuesta de feldespato y silicato de alúmina.
En
Agaete se puede enamorar de un pueblo abierto al mar, de casas encaladas pintadas con los marcos de puertas y de ventanas de colores vivos. No solo artistas y bohemios disfrutan del ambiente sino también los a los que les gusta la gastronomía relacionada con el mar:
viejas, cabrillas, pulpos, lapas y samas. El mar no solo impresiona por sus frutos sino también por su carácter fuerte. Los acantilados de la roca volcanica y el fondo marino oscuro por la piedra le confieren un halo de misterio. En el interior, el pueblo puede encontrar un valle hermoso donde se hortalizan todo tipo de fruta y verdura.
Otro pueblo de la costa es
Mogán que se convirtió en un centro importante de turismo conservando un espacio para el desarrollo de la tradicional actividad pesquera artesanal. En su interior domina la agricultura pero saliendo de su casco urbano puede encontrar el puerto que se divide en un barrio marinero y un muelle deportivo que se ha convertido en referencia mundial para la
pesca deportiva de altura. Del muelle también salen los barcos turisticos con los que puede recorrer la costa. Por su clima el entorno del pueblo además es de gran interés botánico.
La gente de
Agüimes ha conservado la riqueza cultural y la belleza arquitectónica de su pueblo que reside en la identidad de sus casas y sus espacios públicos. Hoy el pueblo es patrimonio cultural y se presenta con colores ocres, con características humildes pero con un estilo rural que pocos pueblos pueden mostrar. Es el sitio donde se inventó el turismo rural ofreciendo lo mejor que tiene: los productos de la tierra y la belleza de su entorno.
El agua ha sido una de las riquezas más importantes de
Teror, un pueblo en la costa que cuento con un venero que da una de las aguas más demandadas de la Isla. Tiene un clima muy especial, en invierno el termomentro puede bajar hasta debajo de los 10 grados, mientras que en verano de día se mantiene entre los 23 y 28 grados. Antaño fue destino vacacional de la época estival de las familias pudientes de la isla. En su iglesia puede encontrar la patrona de
Gran Canaria,
la Virgen del Pino. El pueblo consta de una arquitectura muy especial, ya que no solo se usó la cantaría para muchas viviendas, también se dotaron de importantes balconadas de madera, que da una sensación agradable. Por la lluvia las tejas recubren casi todos los techos y se ha conservado el color blanco como principal referente.
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