Hoteles en Mallorca
Mallorca es una isla pero también un pequeño continente. La isla no solo ofrece una gran herencia cultural sino también una rica naturaleza…un sitio bonito para estar.
La capital,
Palma de Mallorca, fue fundado en el año 123 a.C. y fue influida por los romanos, los vándalos, los bizantinos y por la dominación islámica. En su historia el comercio y las actividades artesanales siempre eran la base de la economía de Mallorca y se traduce arquitectónicamente en edificios representativos del estilo gótico como
la Lonja o
la Catedral y
el Castillo de Bellver. Los museos de
Palma de Mallorca también brillan con luz propia. La ciudad es un destino clave en el turismo cultural por una interesante colección de museos y fundaciones culturales como la
Fundación Miró, Fundación Sa Nostra o el Museo Juan March de Arte Contemporáneo.
Las
playas de Mallorca y sus recónditas calas son conocidas por su belleza, su fina arena, sus cristalinas aguas y en definitiva por su calidad. La mayor parte de las
playas de Mallorca se encuentran situadas en las costas que van del noreste hacia el suroeste de la isla siguiendo una trayectoria descendente. La costa de Tramontana al norte, noroeste y oeste, es escarpada con acantilados que caen en picado desde una altura de unos 1.000 m hasta el mar. Se trata de un litoral de una enorme belleza mediterránea, con una vegetación muy particular que se enfila prácticamente hasta el mar. Aunque no dispone de playas, es posible encontrar algunas calas vírgenes.
Aquellos que estén interesados en adentrarse en la Arqueologia de
Mallorca tienen realmente muy cerca restos de poblados talayóticos prehistóricos, como Capocorb Vell, en Llucmajor. También puede descubrir la arqueología de la época de la dominación romana en la ciudad romana magnífica de Pollentia en Alcudia entre otras.
Ocho siglos de cristianismo y de cultura cristiana en la
isla de Mallorca han dejado un patrimonio importante e interesante. En
la ruta de los Monasterios puede encontrar lugares de retiro y oración como en el Monasterio de Lluc o el santuario de Monti-Sion.
La
Artesanía de Mallorca se mantiene gracias al turismo con productos muy típicos realizados que son fruto de la cultura y las tradiciones populares. Las perlas cultivadas son un ejemplo, pero también el vidrio soplado, la Artesania de la piel (calzado), la alfarería, los bordados, la cestería y los telares, todas ellas actividades muy arraigadas a
Mallorca.
La naturaleza de Mallorca consta de una riqueza ornitológica.
Mallorca es lugar de paso de las aves migratorias en su ruta de ida y vuelta desde el continente europeo hasta África. Uno de los varios parques naturales es el de la
Sierra de Tramontana. En las montañas, la vegetación la componen arbustos, pinos y encinas. En los marjales los olivos milenarios. En los valles, naranjos y limoneros. En el centro de la isla, tierras de labranza y almendros. Y en la costa, las palmeras ponen el contrapunto.
Además Mallorca es un sitio para ir de compras y para practicar el deporte. La isla es el sitio perfecto para disfrutar jugando
golf, para practicar
ciclismo, navegar, montar en caballo y practicar
senderismo.
La
gastronomía de Mallorca es herencia de las culturas romana, hebrea, musulmana y catalana. Los principales platos de la cocina mallorquina están arraigados en la cultura popular y la riqueza de sus ingredientes siempre ha estado estrechamente vinculada al poder adquisitivo de los comensales. Con respecto a nuestros vinos es preciso destacar el gran trabajo que se ha hecho en los últimos veinte años en la recuperación de las viñas y en la creación de numerosas bodegas que elaboran caldos de excelente calidad.
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