Hoteles en Menorca
Menorca, una isla grandiosa por su gran diversidad de paisajes mediterráneos fue declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco en 1993. El paisaje rural está hecho a escala humana, se ha conservado toda la pureza del medio natural al que los menorquines se han sabido adaptar armónicamente. En Menorca puede encontrar belleza en un estado puro: un paisaje sin colorantes ni conservantes. La isla ofrece sorprendentes sensaciones en las reservas naturales como el
Parque Natural de la Albufera d'es Grau (un paraíso para las aves migratorias, los peces y los reptiles).
La isla alberga una serie interminable de playas, las hay para todos los gustos, desde largas playas de suave arena hasta recónditas e insospechadas calas donde bañarnos en sus cristalinas aguas. Pero Menorca no es sólo playas. También es un tesoro natural que abarca barrancos. Estos precipicios son un auténtico espectáculo natural, que albergan una variada flora que cuenta con 220 especies que cohabitan con los restos de canteras de marés y con las construcciones de la cultura prehistórica. Hay cuevas submarinas y Menorca nos ofrece más de cincuenta cuevas terrestres para explorar.
El paisaje interior de la isla no es menos sorprendente, puede observar como el color de los cardos, las orquídeas y los crisantemos contrastan con el blanco y negro de las vacas. Un espectro de colores que consiguen una belleza cromática incomparable.
Un misterio que sigue aún vivo en forma de piedra son sus construcciones megalíticas y sus fortificaciones del pasado, capaces de cautivar a todo aquel que se acerque a compartir los fascinantes entresijos de una isla que es un auténtico museo al aire libre. El
patrimonio histórico de Menorca es inagotable, se han contado más de mil monumentos prehistóricos, cuevas artificiales, restos de la época romana y vestigios del periodo islámico, así como estructuras de iglesias paleocristianas.
La
Catedral de Menorca es el máximo exponente del riquísimo patrimonio y la más importante representación del gótico en la isla.
El Santuario del Toro habitado por una comunidad franciscana, en lo alto de la montaña de El Toro es de una belleza singular. Los palacios, de varios siglos de antigüedad, llaman la atención por la gran expresividad de sus líneas arquitectónicas, que representan perfectamente toda la influencia que desde siempre ha tenido la aristocracia en Menorca.
Menorca cuenta con numerosos museos que informan sobre la realidad cultural de la isla. Las fiestas populares se celebran durante el verano en las diferentes poblaciones de la isla. Son unas autenticas fiestas como la fiesta de Sant Joan o la Diada de Sant Antoni.
Menorca también ofrece innumerables caminos rurales para hacer senderismo, ir en bicicleta o montar en caballo. Además la isla es un paraiso para navegar a
vela, windsurf, remar en piragua y para
bucear. Amantes del
Golf pueden encontrar recorridos en un paisaje atractivo, igual que familias que buscan actividades.
La
gastronomía menorquina conserva una historia muy particular. La receta de cada plato que degustamos alberga un compendio de historias y de civilizaciones, enriquecidas con el paso de los años. ¡Vale la pena descubrirla!
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Otros destinos
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Mallorca es una isla pero también un pequeño continente. La isla no
solo ofrece una gran herencia cultural sino también una rica
naturaleza…un sitio bonito para estar.
La capital,
Palma de Mallorca,
fue fundado en el año 123 a.C. y fue influida por los romanos, los
vándalos, los bizantinos y por la dominación islámica. En su historia
el comercio y las actividades artesanales siempre eran la base de la
economía de Mallorca y se traduce arquitectónicamente en edificios
representativos del estilo gótico como
la Lonja o
la Catedral y
el Castillo de Bellver.
Hoteles en Mallorca:
Menorca, una isla grandiosa por su gran diversidad de
paisajes mediterráneos fue declarada Reserva de la Biosfera por la
Unesco en 1993. El paisaje rural está hecho a escala humana, se ha
conservado toda la pureza del medio natural al que los menorquines se
han sabido adaptar armónicamente. En Menorca puede encontrar belleza en
un estado puro: un paisaje sin colorantes ni conservantes. La isla
ofrece sorprendentes sensaciones en las reservas naturales como el
Parque Natural de la Albufera d'es Grau (un paraíso para las aves migratorias, los peces y los reptiles).
Hoteles en Menorca:
Si elige al azar cinco pueblos de
Gran Canaria –
Arucas, Agaete, Mogán, Agüimes y Teror – se encuentra que la Isla es un
continente en miniatura, pasando de los 8 a los 28 grados, de la
agricultura y la pesca al desarrollo túristico, de las casas humildes a
los palacetes, y de las carreteras imposibles a las autopistas más
modernas. En un espacio físico que no alcanza los 1.600 kilómetors
cuadrados resulta increible encontrar tanta diversidad climática,
biológica y cultural. Gran Canaria es una isla, pero ofrece una
variedad propia de las tierras continentales.
Hoteles en las Islas Canarias:
Lo bueno de
Cádiz es que siempre tiene donde elegir.
Puede disfrutar de la playa, visitar las bodegas, hacer la ruta de los
pueblos blancos o embarcarse para avistar delfines y ballenas. Todo al
alcance de la mano.
La provincia reúne 260 kilómetros de costa
y 138 kilómetros de playas: Calas, ensenadas, arenales de varios
kilómetros, playas familiares, playas íntimas, el campo que se
convierte en playa, costas de aguas tranquilas y transparentes y con
olas . Las hay abiertas y a merced de viento y también al resguardo de
la brisa, de arenas blancas, cerca de la ciudad, detrás de un
alcantilado.
Hoteles en la Costa de la Luz:
Cancún de fama internacional, es un magnífico emporio
turístico de lujo, de una belleza incomparable; por su entorno, brinda
un excitante paisaje marino de aguas verdes transparentes y apacibles
cocoteros.
La
laguna de Nichupté cerrada por
un antiguo brazo de corales emergentes, juega con la proximidad
selvática de fascinantes vistas. Es uno de los Parques Nacionales en el
Estado de Quintana Roo, más visitados.
Hoteles en México: