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5 cosas imperdibles para tu viaje en pareja a Menorca
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5 cosas imperdibles para tu viaje en pareja a Menorca

Menorca no sólo tiene más kilómetros de playa que Mallorca e Ibiza juntas, sino que también puede presumir de una rica historia, una variada gastronomía, y unos paisajes irrepetibles. Aquí te proponemos 5 actividades que no te puedes dejar de hacer cuando visites la isla.

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Menorca no sólo tiene más kilómetros de playa que Mallorca e Ibiza juntas (más de 180 kilómetros), sino que también puede presumir de una rica historia, una variada gastronomía (¿sabías que la mayonesa se originó en Mahón?), y unos paisajes irrepetibles. Aquí te proponemos 5 actividades que no te puedes dejar de hacer cuando visites la isla:


1. Binibeca Vell


¿Quizás el pueblo más bonito de las Baleares? Esta pequeña localidad menorquina seguro es uno de los lugares más "instagrameables" de Menorca. Parece un destilado de lo que debería de ser un pueblo de pescadores mediterráneo. Si no te contáramos que fue construido en los años 60 como un proyecto urbanístico de unos empresarios locales, pensarías que siempre estuvo ahí. 


A lo largo de los años se han ido añadiendo construcciones hasta completar más de 160 viviendas, en un mismo y particular estilo: paredes y techos blancos (aunque no haya una sola casa igual, ya que cada una es única), la intrincada y estrecha disposición de sus calles, y su privilegiada situación frente al mar.


En ellas, sus habitantes encontraron su pequeño paraíso, y es que la idea de sus promotores era recrear un bohemio pueblo de pescadores de una isla griega, o italiana, que pudiera capturar la imaginación de escritores, pintores, u otros artistas. Nosotros pensamos que acertaron plenamente.


No solo puedes perderte por sus calles estrechas y empinadas, sino que también puedes aprovechar y darte un chapuzón en el mar, o degustar las delicias que salen de algunas de las mejores cocinas de la isla. 


Dos sugerencias: Si lo tuyo son las puestas de sol, nosotros te recomendamos que no te vayas de Binibeca sin antes pasar por Bambú Menorca y disfrutar de un gran ambiente y la mejor coctelería. 


Y para tapear, no hay mejor lugar que Salitre. Situado en un enclave privilegiado, su menú es sencillo pero elaborado con ingredientes de gran calidad, y el servicio es muy atento y profesional.


2. Cala Turqueta


Aunque cerca de la famosísima Cala Galdana, esta pequeña cala tiene una atmósfera mucho más íntima, remota, y pristina. 


Esta cala está escondida entre pinos, y desde el parking hay que caminar unos 10 minutos hasta alcanzarla. Aunque es una cala virgen, dispone de baños y un socorrista en temporada, así como de un pequeño chiringuito.


El agua es turquesa, tan azul como sólo se puede encontrar en el Mediterráneo y la arena es blanca y fina. Es un cala que además tiene espacios de sombra natural provista por los pinos y las rocas que rodean la cala. Además hay una pequeña cueva fantástica para practicar snorkel.


Un consejo: llega temprano si quieres agarrar un buen lugar.


3. Ciudadela


La ciudad con mayor población de la isla, unos 30,000 habitantes, es un paseo por la historia del Mediterráneo. Habitada desde la Edad del Bronce, y más tarde por fenicios, griegos, romanos, musulmanes, aragoneses, e incluso ingleses y franceses. Con su aire señorial, y sus calles estrechas, invita a pasear y conocerla. 


Camina desde el puerto hasta el Castillo de San Nicolás, y haz una parada en la Plaza del Borne, o de Ses Voltes para tomar una cerveza. O si tienes tiempo camina hacia el norte y ve el Faro de Punta Nati, un lugar con espectaculares vistas de la costa de la isla y el Mediterráneo.


Una visita obligada es su catedral gótica, construida originariamente entre 1300 y 1362 sobre una antigua mezquita, pero reconstruida una y otra vez en los siglos posteriores, fiel reflejo del pasado de la isla.


Un consejo, no dejes pasar la oportunidad de probar una caldereta de langosta en alguno de los restaurantes del puerto, es el plato típico de Menorca por excelencia. 


4. Apúntate a un tour de kayak 


No necesitas ser un navegante experto, ni un canoista olímpico para disfrutar de un tour (con guía) en kayak en Menorca.


Nuestro tour favorito, el de las cuevas, empieza en Cala en Porter, al sur de la isla, y dura unas 3 horas y media. En su recorrido visitarás algunas de las cuevas más espectaculares de la isla, como Cova de la Llum, Cova Sant Josep o Racó d'en Pudent, además disfrutarás de una parada para hacer snorkel en Cales Coves y visitar a la mayor necrópolis de Menorca con sus numerosos hipogeos.


No te lo pierdas, te encantará la experiencia.


5. Disfruta del atardecer (y de una pomada) en Cova d'en Xoroi


Antes de que pienses mal, has de saber que una 'pomada' es  el cocktail menorquino por experiencia (preparado con limón y la ginebra local de Mahón 'Xoriger') y que también es conocido como 'gin amn llimonada' en Ciudadela y Ferreries. Es delicioso y muy refrescante.


Y el mejor lugar para degustarlo es el bar que encontrarás en Cova d'en Xoroi, y la mejor hora es al atardecer, cuando desde este mágico lugar situado en una cueva enmedio de un acantilado podrás ver las más increíbles vistas del Mediterráneo. 


Hay bastantes escalones que subir y bajar, no es el lugar más accesible del mundo, pero merece totalmente la pena. Nos agradecerás el consejo, ya verás.

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